Cuidado

La parota es madera viva. Con el tiempo cambia de tono, se mueve un poco con el clima y guarda las marcas del uso. No es un defecto: es la señal de que está trabajando contigo.

Cómo cuidarla

  • Lávala a mano. Agua tibia y un poco de jabón neutro. Sécala de inmediato con un trapo.
  • Nada de remojos. No la dejes dentro del agua ni en el escurridor, y nunca al lavavajillas.
  • Aliméntala. Cada pocos meses, una capa fina de aceite mineral de grado alimenticio. Deja que absorba unos minutos y retira el sobrante. Si la ves seca o pálida, es que te la pide.
  • Lejos del calor directo. No sobre la estufa ni dentro del microondas.

Lo que es normal

  • El color se profundiza con el tiempo y la veta se vuelve más viva.
  • Con los cambios de clima puede aparecer alguna microfisura. Una capa de aceite la calma.
  • Cada pieza es única: los nudos, las vetas y los tonos la hacen distinta a cualquier otra.

Si tienes un Troje

Mantenlo lejos de humedad extrema y no fuerces el vidrio. Para limpiarlo, un paño seco en el marco y en el cristal.

Si tienes una Aldaba

Un paño apenas húmedo y seca de inmediato. Los imanes van dentro de la madera, así que no la dejes en zonas de humedad constante.

El bálsamo que usamos nosotros

No tienes que salir a buscar el aceite. Nuestro Bálsamo es la misma mezcla con la que sellamos cada pieza: cera de abeja pura y aceite mineral de grado alimenticio, lista para usar. Una lata rinde para varios cuidados de una tabla grande.

Cuéntanos tu historia

Muéstranos dónde quedó tu pieza: la mesa larga, la carne del domingo, las llaves que por fin tienen lugar. Etiquétanos en Instagram como @corazonmaderamx o escríbenos a hola@corazonmadera.com. Nos gusta ver cómo se usan.


Hecha a mano en Guadalajara.